Paulo Costa y su lucha por la concentración
Paulo Costa, conocido cariñosamente como ‘Borrachinha’, ha demostrado una vez más su valía en el octágono al regresar a la columna de victorias en el UFC 318. Sin embargo, más allá de su habilidad física, Costa ha compartido una batalla interna igualmente desafiante: su lucha por mantener la concentración ante su ‘mentalidad de fiesta’.
En una entrevista detrás del escenario, Costa admitió lo difícil que es para él cambiar de chip cuando se trata de pelear. «Es difícil para mí concentrarme y venir con la mentalidad de trabajo. Vengo con mentalidad de fiesta. No es bueno cuando vamos a pelear», confesó el brasileño. Esta revelación ha llevado a Costa a considerar buscar ayuda profesional, específicamente de un psicólogo, para ayudarlo a separar su vida profesional de su personalidad festiva.
La victoria sobre Roman Kopylov no fue solo un testimonio de su habilidad en el arte marcial mixto, sino también de su capacidad para superar obstáculos mentales. A pesar de las dudas de muchos, Costa estaba seguro de su superioridad en todos los aspectos y cumplió su promesa de victoria a su equipo. Ahora, con los ojos puestos en su próximo desafío, Costa ya ha expresado su deseo de enfrentarse a Khamzat Chimaev, sin importar el resultado del próximo combate de ‘Borz’.
Este momento marca un punto de inflexión en la carrera de Costa, no solo por su regreso a la victoria, sino por su disposición a abordar y mejorar su mentalidad pre-pelea. Es un recordatorio de que incluso los atletas más duros enfrentan desafíos fuera del ring, y que la fortaleza mental es tan crucial como la física.



