B.J. Penn enfrenta orden judicial que limita contacto familiar
Pues resulta que B.J. Penn, el ex campeón de la UFC, no podrá tener ningún tipo de contacto con su propia madre hasta mayo de 2026. La cosa es bastante seria: un juez de Hawái acaba de conceder una orden de protección de un año en su contra a favor de Lorraine Shin, su mamá.
Lo curioso es que esta medida es retroactiva al 26 de mayo, cuando Shin solicitó por primera vez la restricción. Aunque ella pedía dos años de protección, el juez Jeffery Ng se decidió por uno en la corte familiar de Hilo. Vamos, que la situación viene de lejos.
Detalles de las restricciones impuestas
Las condiciones son bastante estrictas, la verdad. Penn no puede acercarse a menos de 100 yardas de la casa o trabajo de su madre, y debe mantenerse al menos a 100 pies de distancia en lugares públicos. Si por casualidad se encuentran en el mismo sitio, tiene que irse inmediatamente. Tampoco puede contactarla por teléfono, mensajes o cualquier medio electrónico. Vamos, que está completamente cortado el contacto.
Historial preocupante de incidentes familiares
La madre alega que ha sufrido «abuso psicológico extremo» por parte de su hijo. Según cuenta, Penn le ha quitado pertenencias personales, le ha robado el correo, intentó quitar las cámaras de seguridad de su casa e incluso trató de impedir que llamara a la policía. Para colmo, el ex luchador ha sido arrestado varias veces en los últimos meses por violar una orden de restricción temporal que ya existía.
Lo más triste es que Penn mismo había pedido una orden de restricción contra su familia, pero el juez se la denegó. El miembro del Salón de la Fama de la UFC ha publicado en redes sociales que cree que su familia fue asesinada y reemplazada por impostores. Hasta llegó a pedir ayuda a los ex dueños de la UFC, Lorenzo Fertitta y Dana White, diciendo que lo estaban «echando de todo».
Preocupaciones sobre su salud mental
Shin cree que su hijo podría sufrir del síndrome de Capgras, un trastorno psiquiátrico donde la persona cree que sus seres queridos han sido reemplazados por dobles idénticos. De hecho, en su solicitud inicial de restricción, pidió específicamente que Penn recibiera ayuda médica o terapia para su condición.
Mientras tanto, el ex campeón de peso ligero y welter, que ahora tiene 46 años, no pelea desde mayo de 2019 cuando perdió por decisión unánime contra Clay Guida en UFC 237. Se fue de la UFC con una racha de siete derrotas consecutivas, pero parece que sus batallas más duras están ocurriendo fuera del octágono.



