Ronda Rousey y su postura sobre el regreso a la UFC
Ronda Rousey fue en su momento una de las figuras más grandes de la UFC, pero si alguna vez decide regresar al octágono, hay un escenario donde definitivamente no veremos su comeback.
«No voy a pelear en la Casa Blanca», declaró Rousey durante su aparición en The Lapsed Fan Podcast. «Quiero decir, después de que Mike Tyson protagonizara la pelea del año contra Jake Paul, nunca digas nunca sobre un posible regreso… pero yo no voy a pelear en la maldita Casa Blanca».
Los rumores de su regreso
Recientemente, Rousey avivó los rumores sobre un posible retorno cuando publicó una serie de videos de entrenamiento en sus redes sociales. La miembro del Salón de la Fama no ha pisado el octágono desde que sufrió una derrota por knockout técnico en solo 48 segundos ante Amanda Nunes en UFC 207, allá por el 30 de diciembre de 2016.
Una postura única entre las leyendas
Como parte de la primera pelea femenina en la historia de la UFC y una de las luchadoras más populares durante su mejor momento, Rousey sería un nombre atractivo para cualquier cartelera. Sin embargo, su postura sobre el evento en la Casa Blanca contrasta marcadamente con la de otras luminarias como Conor McGregor y Jon Jones, quienes han estado relativamente inactivos en los últimos años pero se han mostrado entusiastas sobre competir en ese histórico escenario.
La sencilla razón detrás de su decisión
La razón de Rousey para evitar esta cartelera histórica es bastante simple y directa: «Tengo cosas mejores que hacer«, afirmó. «Mi hija necesita pasta».
Rousey, quien se cambió a la WWE después de su salida de la UFC, dio a luz a su segunda hija a principios de este año y se ha enfocado en criar una familia junto al ex peso pesado de la UFC Travis Browne. Aunque «Rowdy» nunca ha anunciado oficialmente su retiro de las MMA, parece que por ahora sus prioridades están en otro lado.



