La inesperada victoria de Kyle Nelson
Pues resulta que Kyle Nelson tuvo que pelear unos 10 minutos más de lo que esperaba después de un final bastante controvertido en el primer asalto de su combate contra Matt Frevola en el UFC de Vancouver. La verdad es que la situación fue bastante peculiar.
Nelson tenía a su rival contra las cuerdas hacia el final del primer round, y justo cuando soltaba una buena tanda de golpes en el suelo, el árbitro Dan Miragliotta pareció intervenir para detener la pelea con apenas tres segundos por delante. Pero aquí viene lo curioso: el veterano oficial no estaba deteniendo el combate, simplemente creyó que el round había terminado. Así que la pelea continuó y finalmente llegó a las tarjetas de los jueces, donde Nelson se llevó la victoria por decisión unánime.
El reconocimiento del error
Durante la transmisión, Marc Ratner, vicepresidente de asuntos regulatorios del UFC, confirmó que Miragliotta había cometido un error al final del primer round. Mientras tanto, Nelson tuvo que lidiar con lo que los luchadores llaman «adrenalina dump» – básicamente, gastó toda su energía pensando que había ganado, solo para descubrir que la pelea seguía en pie.
«Pensé que había ganado el combate al final del primero», admitió Nelson en su entrevista post-pelea. «Me levanté, iba caminando para darle la mano a mi oponente y alguien me gritaba ‘¡No ha terminado, no ha terminado!’. Y yo pensaba: ‘Acabo de gastar toda mi gasolina ahí al final. ¿Ahora no ha terminado? ¿Qué está pasando?’. El resto de la pelea fue básicamente recuperarme de haber vaciado todo mi energía al final del primer asalto».
El cambio que marcó la diferencia
Por suerte para Nelson, le quedó suficiente combustible en el tanque para contener a Frevola durante los dos rounds siguientes. Parte de esto podría atribuirse a la decisión del canadiense de subir de peso pluma a 155 libras.
«La diferencia es como del día a la noche. No sé si alguna vez fui realmente un peso pluma. Es difícil decirlo», comentó Nelson. «Matt es un tipo fuerte y resistente… no es un peso ligero pequeño, y siento que me defendí bien contra él. Me siento genial a 155«.
«El Monstruo» ha ganado cuatro de sus últimas cinco apariciones en el Octágono, demostrando que el cambio de categoría le está sentando de maravilla.



