Mauricio Ruffy busca nuevos caminos antes del UFC 325
Pues resulta que Mauricio Ruffy anda explorando distintas opciones de entrenamiento de cara a su próxima pelea en el UFC 325. La verdad es que estos preparativos siempre son fascinantes de seguir, ¿no te parece?
Lo interesante es que sus entrenadores de The Fighting Nerds, Pablo Sucupira y Flavio Alvaro, no estarán en su esquina cuando se enfrente a Rafael Fiziev. Ambos lo dejaron claro en una entrevista con el periodista Diego Ribas en su podcast «Direto de Vegas», aunque eso sí, dejaron las puertas abiertas para el atleta.
Un cambio de aires necesario
Después de su primera derrota contra Benoit St. Denis en septiembre, Ruffy decidió tomarse una temporada en el City Kickboxing. Allí ha estado entrenando con pesos pesados como Israel Adesanya y Alexander Volkanovski, lo cual suena bastante prometedor.
Flavio Alvaro fue bastante claro al respecto: «Hoy, mi relación con Ruffy es personal, no profesional. Ya no lo entreno», comentó. «Participa en mis sesiones grupales, pero no soy su entrenador. Esto es bueno para mantener nuestra amistad, respeto y cariño. Ruffy es mi amigo. Lo quiero, y estoy seguro de que él también me tiene un cariño especial. A nivel personal nos llevamos muy bien. Lo que necesite de mí personalmente -él, su familia- estaré listo. Pero profesionalmente, es Pablito quien lleva las riendas».
La visión del entrenador principal
La semana siguiente, fue Pablo Sucupira, el entrenador jefe del equipo, quien abordó el tema. «Ruffy es una parte muy importante de Fighting Nerds, y fue él quien trajo a Flávio Álvaro al equipo», explicó Sucupira. «Cuando eligió pasar una temporada en City Kickboxing y afilar su muay thai en Tailandia, lo entendí y lo apoyé. Las puertas de Fighting Nerds siempre estarán abiertas para él».
Sin embargo, Sucupira aclaró que, dada la decisión del atleta, no estará en la esquina de Ruffy en Australia, ya que Jean Silva peleará la semana anterior en el UFC 324 contra Arnold Allen en Las Vegas.
Sin resentimientos en el nuevo MMA
Lo más refrescante de todo esto es la mentalidad que Sucupira expresa. Recordó que siempre apoyó la decisión de Caio Borralho cuando entrenó con Khamzat Chimaev, Paulo Costa y Sean Strickland, y reiteró que ya no cree en la vieja mentalidad del «creonte» (traidor) que marcó el MMA brasileño en la era Pride.
«Ya no hay lugar para la mentalidad del ‘creonte’. Eso quedó en el pasado», afirmó con convicción. «Siempre les digo a mis atletas: prefiero verte triunfar y feliz en otro equipo que fracasar e infeliz conmigo».
En fin, parece que en el mundo del MMA moderno, las relaciones entre luchadores y entrenadores están evolucionando hacia algo más flexible y menos posesivo. Una buena noticia para todos, ¿no crees?



