La presión sobre Tom Aspinall
Pues resulta que Tom Aspinall siente que ha perdido algunos seguidores de forma un tanto injusta desde su última pelea. Y la verdad es que tiene sus motivos, porque su primera defensa del título de peso pesado terminó de la peor manera posible: en un no-contest después de que Ciryl Gane le metiera un doble dedazo en los ojos que dejó al campeón sin poder continuar.
La decisión de Aspinall de no seguir adelante con el combate dejó a los aficionados divididos. Algunos incluso llegaron a acusarlo de «rajarse», especialmente porque Gane se estaba viendo bien en la distancia mientras duró la pelea. Vamos, que la polémica estaba servida.
Expectativas desmedidas
Lo curioso es que el propio Aspinall cree que los fans tienen expectativas poco realistas con él, precisamente por su propio éxito. El inglés ha terminado todas sus 15 victorias profesionales hasta ahora, y solo una vez ha pasado del primer asalto. Según él, la gente empieza a criticarlo si no acaba la pelea en el primer minuto. ¡Qué presión, ¿no?!
Pero bueno, no todo es malo. El «Honey Badger» todavía cuenta con muchos seguidores que lo apoyan, y parece que se ha vuelto bastante indiferente ante los detractores. Como quien dice, le ha hecho la piel más gruesa.
«La marea ha cambiado»
En una entrevista reciente en el canal de YouTube de Paddy Pimblett, Aspinall fue bastante claro: «Creo que muchas veces mi éxito, mi récord, ese récord que tengo, y terminar las peleas muy rápido… si no termino la pelea en el primer minuto, la gente piensa que estoy fatal».
Y añadió con bastante perspectiva: «No, simplemente estamos igualados y estamos peleando. Todavía no le he dado un buen golpe. Ha sido bastante tranquilo en cuanto a los fans conmigo, pero la marea ha cambiado. Aunque también tengo muchas cosas buenas, no todo es malo. Simplemente me ha hecho la piel un poco más gruesa, y hay que verlo por lo que es. Sucio bastardo, solo necesita cortarse las uñas. Asqueroso».
Por cierto, se espera que Aspinall se someta a cirugía en ambos ojos, así que no habrá lugar para especulaciones sobre cuándo volverá. Habrá que darle tiempo para recuperarse bien.



