Sean Strickland: la lucha contra las lesiones y la presión de la UFC
Bueno, pues resulta que Sean Strickland no estaba en su mejor momento cuando se enfrentó a Dricus Du Plessis por segunda vez en UFC 312. Y no, no es solo una excusa de mal perdedor; el tipo venía arrastrando una lesión bastante seria que, según cuenta, lo obligó a aceptar el combate casi a regañadientes.
En una charla sincera durante el podcast «Kairouz Bros», Strickland soltó la bomba: «Soy un idiota, chicos. Me lo merezco». Resulta que, justo antes del combate, andaba paseando en moto con el atleta de motocross Axell Hodges y se rompió el hombro. Imagínate: en pleno tratamiento con células madre en Colombia, le llega la oferta de la UFC y, como él mismo dice, «con la UFC no se dice que no. Son proxenetas. No le dices que no a los amos». Vamos, que se sintió acorralado.
La cosa es que, tras perder por decisión unánime (más convincente que la primera vez, por cierto), Strickland ha aprovechado este tiempo para recuperarse. «Tomarme este descanso, dejar que mi cuerpo sane ha sido increíble. Este hombro se siente jodidamente bien. Echo de menos pelear y actuar, pero ha sido agradable ser un gordo, vago y pedazo de mierda por un tiempo». Un respiro bien merecido, ¿no?
El regreso: enfrentando a ‘El Chimaev americano’
Pero la tranquilidad no dura para siempre, y Strickland ya tiene fecha para volver al octágono. El 21 de febrero, en el evento principal de UFC Houston, se medirá a Alexander ‘Fluffy’ Hernandez, un tipo que viene con una racha de ocho victorias seguras y que, según Strickland, podría estar a un paso de disputar el título de peso medio.
«Lo bueno de ‘Fluffy’ es que el tipo está en una racha de, como, 50 combates ganados», bromeó Strickland. «Es el siguiente en la fila. Es como el Chimaev americano. Ese es el combate. Esa es la próxima pelea por el título». Vamos, que no se anda con chiquitas: quiere enfrentarse a los mejores para volver a aspirar a lo más alto.
En fin, parece que Strickland ha aprendido la lección: a veces, decir que no (o al menos, negociar mejor) puede ser más inteligente que arriesgarse con una lesión. Ahora, con el hombro recuperado y un rival de alto nivel en el horizonte, habrá que ver si puede recuperar ese brillo que lo llevó a ser campeón. La pelea contra Hernandez promete, sin duda.



