Magomed Zaynukov: Un luchador que nunca olvida sus raíces
Pues resulta que Magomed Zaynukov no es de esos que se olvidan de dónde vienen, ¿sabes? Aunque ahora esté a punto de debutar en la UFC, este chico mantiene los pies en la tierra — o mejor dicho, en su querido pueblo de Daguestán.
De ‘Chanco’ al octágono
Lo llaman «Chanco», que es justo el nombre de su aldea natal en Rusia. Y mira, hace poco volvió por allí para supervisar la construcción de su nueva casa. La antigua se estaba cayendo a pedazos, así que decidió construir una nueva junto a su hermano. «Ahora vamos a vivir aquí», comentó Zaynukov a Red Corner MMA. «Vendremos con nuestras familias e hijos a pasar tiempo. Nunca hay que olvidar las raíces y de dónde uno viene».
Pero aquí viene lo bueno: si gana su debut en la UFC —«Inshallah, espero que sea victorioso para mí», dice—, quiere invitar a todo el pueblo a una gran barbacoa para celebrar. «Me encantaría tener a todos mis vecinos aquí para asar carne y festejar mi victoria». Vamos, que no piensa en festejos privados con celebridades, sino en compartir el triunfo con los suyos.
Un camino poco convencional
Lo curioso es que Zaynukov (8-0) ya era conocido incluso antes de llegar a la UFC, principalmente por ser compañero de equipo de Islam Makhachev y Khabib Nurmagomedov. Eso sí, mientras la mayoría del equipo son luchadores de élite, él se destaca como campeón de kickboxing. Su contrato con la UFC lo consiguió el pasado octubre, tras vencer a Lucas Caldas en Dana White’s Contender Series.
En fin, parece que tenemos a un tipo con los valores bien puestos y un puño que promete. Habrá que ver cómo le va en su debut, pero una cosa es segura: si gana, en Chanco van a comer bien.



