Arman Tsarukyan busca su segunda oportunidad
Parece que Arman Tsarukyan finalmente ha aprendido la lección. Después de varios tropiezos que le han costado oportunidades de oro en la UFC, el luchador armenio está decidido a enmendar sus errores y conseguir ese ansiado combate por el título que tanto ha perseguido.
La historia se remonta al año pasado, cuando Tsarukyan tenía programado enfrentarse a Islam Makhachev por el campeonato de peso ligero. Sin embargo, un día antes del combate, el luchador se retiró citando una lesión en la espalda, lo que enfureció a los directivos de la UFC. Como castigo, quedó fuera de la pelea por el título cuando Makhachev abandonó la división.
Para compensar, Tsarukyan aceptó ser el luchador de respaldo cuando Ilia Topuria ganó el título vacante contra Charles Oliveira. Pero su camino hacia la cima no se hizo más fácil.
Una serie de decisiones cuestionables
Con un récord de 23-3, Tsarukyan pensó que su victoria sobre Dan Hooker en noviembre le daría finalmente su oportunidad. Pero una vez más, tuvo que ver desde las gradas cómo Justin Gaethje ganaba el título interino contra Paddy Pimblett en el UFC 324.
Lo cierto es que su retiro del combate con Makhachev no es el único motivo por el que ha sido ignorado en la pelea por el título. En el UFC 300, Tsarukyan golpeó a un fan mientras caminaba hacia el octágono para enfrentarse a Charles Oliveira. La consecuencia fue una multa de $25,000 y una suspensión de nueve meses, que luego se redujo a seis.
Por si fuera poco, también cabeceó a Hooker en la ceremonia del pesaje antes de su combate en UFC Qatar. Una racha de malas decisiones que han puesto en duda su profesionalismo.
La promesa de cambio
Tsarukyan finalmente ha pedido disculpas a los directivos de la UFC y ha prometido no repetir sus errores… bueno, casi todos. En el podcast de Daniel Cormier, el luchador fue claro: «Dana y Hunter, perdónenme. Denme una pelea por el título. Seré un buen chico; soy un buen chico. Y no voy a golpear a nadie más… Por el corte de peso, o por devolver golpes, o por cabecear a alguien, nunca volverá a pasar».
Pero hay un límite a su paciencia. Tsarukyan admitió que todavía no está seguro de cómo reaccionar si un fan intenta provocarlo durante su entrada al octágono. «Pero voy a pelear, si alguien intenta abofetearme, ¿qué puedo hacer? Tengo que devolverle el golpe, ¿verdad?»
Parece que el camino hacia la redención de Tsarukyan está lleno de buenas intenciones, pero todavía queda por ver si puede mantener la calma cuando las emociones se desborden. Después de todo, en el mundo de las MMA, la segunda oportunidad no siempre llega, y Tsarukyan parece decidido a no dejarla escapar esta vez.



