La polémica sumisión de Muin Gafurov
Pues resulta que Muin Gafurov anda con un sabor bastante amargo en la boca después de su pelea en el UFC Fight Night 266. El tipo, que ya venía con el pie izquierdo por no dar el peso (¡se pasó cinco libras!), asegura que no se rindió intencionalmente ante Jakub Wiklacz. Vamos a darle una vuelta a este lío.
La cosa es que Gafurov, con récord de 20-7, tuvo a Wiklacz (18-3) contra las cuerdas en el primer round. Pero el polaco, como buen luchador, se repuso en el segundo. Para el tercer asalto, parecía que Gafurov iba sacando ventaja, hasta que en los últimos segundos se lanzó como loco a buscar el final. Ahí fue cuando Wiklacz, listo como él solo, le encajó una guillotina montada.
Y aquí viene lo bueno: Gafurov hizo el gesto de ‘todo bien’ con el pulgar justo antes de que sonara la campana. Pero luego, con un segundo de nada en el reloj, tapió de forma extraña. El árbitro, Chris Tognoni, no se lo creyó y revisó la repetición para confirmar que, efectivamente, hubo sumisión antes del final.
«Oí la campana, hermano»
Gafurov le contó a su compañero Merab Dvalishvili que pensó que había escuchado la campana final antes de rendirse. Según él, estaba tapiando frenéticamente porque no entendía por qué el árbitro no los separaba. «Oí la campana, hermano», dijo Gafurov. «Estaba pensando: ‘¿Por qué no los [separas]?'». Vamos, un lío de tiempo que le costó la pelea.
Un luchador que ‘nunca se rinde’
Dvalishvili, por su parte, comentó que el desenlace fue una verdadera lástima, porque Gafurov es de esos tipos que nunca se rinden, especialmente a una estrangulación. «Primero dijo que estaba bien», explicó Dvalishvili. «Y luego, cuando oyó la campana, tapió. Es tan desafortunado. Felicitaciones a Jakub. No tengo nada en su contra, es un buen luchador. Pero mi hermano Muin nunca se rinde a una estrangulación. Es tan desafortunado».
En fin, una de esas noches en las que las cosas no salen como uno espera, y donde un segundo y un malentendido pueden cambiar todo. ¿Error de percepción o simple mala suerte? Lo cierto es que el resultado ya está en los libros.



