La intensa sesión de sparring de Sean Strickland
Pues resulta que el mundo de las MMA está revuelto con una historia bastante jugosa. Según cuentan, Said Magomed «Yusuf» Esembaev, compañero de entrenamiento de Khamzat Chimaev, asegura haber hecho que Sean Strickland se rindiera durante un sparring.
La cosa tiene su miga, porque Strickland y estos chicos ya se conocían de antes. De hecho, parece que el propio Strickland los invitó a entrenar en el prestigioso UFC Performance Institute. Según el relato de Esembaev, primero fue Baisangur Susurkaev quien se midió con el ex campeón durante tres asaltos, dejándolo bastante cansado.
Una confesión que levanta ampollas
«Estábamos haciendo sparring con Sean Strickland, él nos pidió a mí y a Baisangur», contó Esembaev en el podcast «Jaxxon». «Baisangur estuvo con él tres rondas y lo dejó agotado. Entonces [Strickland] dijo: ‘Vamos, tú’. Y yo entré, lo derribé y lo sometí con una llave de estrangulación por detrás». Vamos, que la sesión no le salió nada bien al bueno de Sean.
Lo curioso es que Esembaev, que tiene un récord perfecto de 3-0 con todas sus victorias en el primer asalto, ahora tiene otra pelea en el horizonte. Se enfrentará a Jonathan Hanes el 27 de marzo en el evento A1 Combat 34 de Urijah Faber. Por su parte, Susurkaev ya tiene contrato con la UFC y lleva dos victorias por parada desde que llegó a la promoción.
La rivalidad que no cesa
Esta historia de sparring se suma a la tensión que ya existe entre Strickland y Chimaev. Últimamente no paran de intercambiar pullas. Strickland acusa a Chimaev de paralizar la división de peso medio con su inactividad, mientras que «Borz» sugiere que el mal humor de Strickland hacia él viene precisamente de estas palizas en los entrenamientos.
Mientras tanto, Strickland tiene por delante un combate importante contra Anthony Hernandez en el evento principal de UFC Houston este sábado. Una victoria aquí podría ponerlo de nuevo en la conversación por el título. En fin, veremos cómo se desarrolla todo esto, pero desde luego la rivalidad está más viva que nunca.



