Leyes más duras contra los ‘sucker punches’
Pues resulta que Israel Adesanya, el famoso campeón de UFC, está metido de lleno en una lucha que va más allá del octágono. Lo cierto es que quiere que Nueva Zelanda imponga leyes mucho más severas contra los llamados ‘sucker punches’ o golpes por sorpresa. Y no es por capricho, la verdad es que tiene motivos de peso.
Una tragedia que lo cambió todo
Todo empezó con algo realmente triste. En mayo de 2021, Liufau Vake, conocido cariñosamente como ‘Fau’ y compañero de entrenamiento de Adesanya, fue atacado junto a su hermano Ika fuera de un bar en Auckland. La cosa es que cuatro hombres los agredieron, y Daniel Havili le dio un puñetazo a Vake cuando este ni siquiera estaba alerta. Lo peor vino después: al caer, el joven de 25 años se golpeó la cabeza contra el bordillo de la carretera.
El resultado fue una fractura de cráneo y una hemorragia cerebral tan grave que, a pesar de ser operado, Vake no pudo recuperarse y falleció nueve días después. Vamos, una auténtica tragedia que dejó a todo el equipo destrozado.
Sentencias que generaron indignación
Aquí viene lo que realmente encendió la mecha. Havili se declaró culpable de homicidio involuntario y recibió una condena de dos años y nueve meses de prisión. Pero hay más: otro de los agresores, Ofa He Mooni Folau, admitió su culpabilidad por agresión y… bueno, le dieron seis meses de arresto domiciliario.
Adesanya no se lo podía creer. De hecho, en una videoconferencia dijo algo así como: «Si ves a alguien y eres tan cobarde como para acercarte a escondidas y darle un puñetazo, eres un cobarde, eres un miserable, eres más bajo que la tierra». Y remató con lo del arresto domiciliario durante el confinamiento por COVID: «Nos pusieron bajo arresto domiciliario cuando todo el mundo ya estaba confinado en casa. Así que, ¿cómo diablos va a contar eso en su sentencia?».
La lucha que no tiene fin
Desde entonces, Adesanya no ha parado. Está trabajando sin descanso para que las leyes sean más estrictas, con la idea de que la gente lo piense dos veces antes de pegar a alguien por sorpresa. Su objetivo es claro: que un ‘sucker punch’ pueda acarrear penas de 15 a 20 años de cárcel.
Y lo tiene claro, no piensa rendirse. Como él mismo dijo con determinación: «De todos modos, estamos intentando cambiar la ley. Así, si le das un golpe por sorpresa a alguien, te caen 15-20 años. Y nunca vamos a parar». O como gritó en mayúsculas en el texto original: ‘WE’RE NEVER GONNA STOP’. Vamos, que esta es una pelea que Adesanya lleva fuera del ring y a la que le ha echado todo el corazón.



