Tom Aspinall y la polémica sobre los salarios en la UFC
Pues resulta que Tom Aspinall tiene una opinión bastante clara sobre todo este lío de los salarios en la UFC. El campeón de peso pesado cree que hablar y quejarse no sirve de mucho si no va acompañado de acción real.
La cosa se puso interesante cuando Aspinall firmó recientemente con Eddie Hearn, el promotor de boxeo que muchos ven como rival de Dana White. En medio de todo este movimiento, el luchador inglés abordó el eterno tema de los pagos en la UFC, especialmente comparándolos con lo que se ve en el boxeo de Zuffa. Y es que, mientras los luchadores de la UFC llevan años protestando por sus bolsas, Zuffa Boxing acaba de fichar a Conor Benn por la friolera de 15 millones de dólares.
La postura de Aspinall: contratos firmados y nuevas oportunidades
Lo curioso es que Aspinall no se suma al coro de quejas. En una conferencia de prensa para anunciar su fichaje por Matchroom Talent Agency, fue bastante directo: «Les gusta quejarse del dinero que nos pagan, pero ese es el contrato que todos firmamos. No vamos a conseguir más que eso. Yo lo he aceptado, y quiero ganar tanto como pueda fuera del octágono».
Vamos, que el campeón tiene las ideas claras. Aunque reconoce que no sabe exactamente cómo deberían hacerlo, insta a los luchadores a tomar cartas en el asunto y buscar alternativas. «Todo el mundo puede hablar todo lo que quiera, pero ¿de qué sirve hablar? La gente tiene que empezar a explorar otras opciones y realmente defender lo que cree. No sé cómo van a hacerlo, pero sé que dar entrevistas no va a cambiar mucho».
Un campeón que conoce los riesgos
Aspinall habla con conocimiento de causa. «Personalmente, cada vez que entro ahí, estoy arriesgando mi salud, y quiero que me compensen por eso tanto como sea posible».
Su trayectoria reciente da contexto a sus palabras. Se convirtió en campeón interino en 2023 y esperó pacientemente su oportunidad contra Jon Jones, quien lo mantuvo en suspenso bastante tiempo. Finalmente, cuando Jones se retiró en junio de 2025, Aspinall fue ascendido a campeón indiscutible.
Su primera defensa del título fue contra Ciryl Gane en octubre de 2025, pero terminó en un desafortunado no-contest después de que Aspinall no pudiera continuar debido a sendos golpes en los ojos durante el primer round. La decisión de no seguir con la visión comprometida generó reacciones encontradas entre aficionados y expertos. Para colmo, parece que ha tenido un pequeño desencuentro con Dana White, quien insinuó que la lesión del inglés no era tan grave como él la pintaba.
En fin, mientras algunos siguen hablando, Aspinall parece decidido a buscar su propio camino fuera del octágono. Algo habrá aprendido después de todo lo vivido.



