Sean O’Malley y el privilegio de elegir rivales
Bueno, parece que Cory Sandhagen tiene bastante claro cómo funcionan las cosas en la cima de la UFC. Según el luchador, Sean O’Malley tiene ese privilegio especial de poder rechazar y escoger sus combates prácticamente a su antojo.
La verdad es que Sandhagen lleva un tiempo intentando que este enfrentamiento se materialice. Lleva llamando a O’Malley para un combate que, sin duda, sería un auténtico festín de striking para los aficionados. Sin embargo, en lugar de eso, O’Malley ya tiene fecha: se medirá a Aiemann Zahabi en el UFC White House el próximo 14 de junio.
Un «duck» claro y una esperanza perdida
Sandhagen no se muerde la lengua. Él responsabiliza directamente a O’Malley de que este combate no se haya organizado. La postura de «Suga» es que nunca le ofrecieron enfrentarse a Sandhagen para el evento de la Casa Blanca, pero Cory tiene otra teoría. «Esa no es la forma en que funciona con un tipo como Sean O’Malley», afirma.
Para Sandhagen, el simple hecho de que O’Malley no mencionara su nombre específicamente fue una clara evasión, un «duck» en toda regla. Después de múltiples llamamientos públicos, «The Sandman» parece haber tirado la toalla. Ya ha perdido la esperanza de que este combate llegue a buen puerto.
Y va más allá: cree que si O’Malley pierde contra Zahabi, o incluso si no ve un camino claro hacia el título en su próximo movimiento, podría colgar los guantes y retirarse.
«Una movida cobarde de punk»
Las palabras de Sandhagen se vuelven aún más contundentes en una reciente entrevista. «No creo que ese tipo vaya a luchar contra mí nunca», declaró al Home of Fight. Explica su punto de vista: a un luchador como O’Malley, la UFC le pregunta «oye, ¿qué te parece esto?», y él da su respuesta.
«Cualquier otra respuesta que no sea ‘Cory Sandhagen’ es una movida cobarde de punk», sentencia. Para él, está más que claro: «Él y yo somos el combate que hay que hacer. En mi opinión, la responsabilidad de que no se haya hecho recae sobre él».
Dos caminos diferentes en el Gallo
Mientras tanto, los caminos de ambos luchadores han sido distintos. O’Malley logró reponerse de dos derrotas consecutivas por el título ante Merab Dvalishvili con una victoria sobre Yadong Song en el UFC 324 el pasado enero.
Por su parte, Sandhagen llega con un balance de 1-2 en sus últimos tres combates, tras no conseguir el título ante el mismo Dvalishvili en el UFC 320 el octubre pasado. La diferencia de momentum es evidente, pero la chispa para un gran combate, según Cory, sigue ahí. Solo falta que la otra parte quiera encenderla.



