La polémica del peso de Islam Makhachev
Parece que en el mundo del UFC no todo son golpes y sumisiones; a veces, la balanza también se convierte en protagonista. Y es que ha surgido una curiosa controversia alrededor del peso que alcanza el campeón de peso ligero, Islam Makhachev, el día de la pelea.
La acusación de Dustin Poirier
Todo comenzó cuando Dustin Poirier, quien desafió sin éxito a Makhachev por el título en 2024, soltó una bomba en el podcast «The Joe Rogan Experience». Según «The Diamond», la UFC lleva un registro interno del peso de todos los luchadores en la noche del combate, algo que no hacen público. Poirier afirma que el matchmaker Hunter Campbell le reveló que, para su enfrentamiento, Makhachev había pesado alrededor de 190 libras (unos 86 kg) después del pesaje oficial, donde marcó 155 libras. Eso supondría una ganancia de peso de casi 35 libras (unos 16 kg) en apenas 24 horas. Para ponerlo en contexto, Poirier dice que él mismo solo pesaba 176 libras esa misma noche.
La negativa rotunda del campeón
Como era de esperar, Makhachev no se quedó callado. El campeón daguestaní salió al paso de estas afirmaciones con una negativa contundente. A través de Telegram, Makhachev dejó claro: «Nunca he pesado más de 80 kg, nunca». Traduciendo, eso serían unas 176 libras, la misma cifra que Poirier mencionó como su propio peso. Vamos, que según el campeón, la diferencia de tamaño que algunos perciben no se traduce en kilos de más en la báscula.
Un debate con trasfondo
Este «él dijo, él dijo» pone sobre la mesa un tema recurrente en las artes marciales mixtas: la ventaja que pueden obtener algunos peleadores al «cortar» mucho peso antes del pesaje oficial para luego rehidratarse y recuperar masa. Makhachev, con un reinado dominante en el peso ligero y un físico que muchos comparan con el de un welterweight, siempre ha estado bajo este escrutinio. Sin embargo, sin datos oficiales de la UFC, todo queda en el terreno de la especulación y los testimonios cruzados.
Mientras tanto, el historial habla por sí solo: Makhachev (28-1) sometió a Poirier con una llave Brabo en el UFC 302. Poirier (30-10), por su parte, peleó una vez más antes de colgar los guantes, cayendo por decisión ante Max Holloway. La polémica del peso, en fin, añade otro capítulo a la leyenda de ambos luchadores.



