La disputa UFC en la Casa Blanca
Pues resulta que Dana White ha vuelto a dejar las cosas claras sobre Jon Jones y el evento UFC en la Casa Blanca. Y cuando digo «dejar las cosas claras», me refiero a que ha sido bastante contundente, por no decir otra cosa.
Jon Jones no va a pelear en la cartelera de junio en la Casa Blanca, aunque lleva intentando conseguir un puesto desde que se mencionó el evento por primera vez. Lo curioso es que Jones aseguraba estar dispuesto a enfrentarse a Alex Pereira por mucho menos de lo que pedía para pelear contra Tom Aspinall el año pasado. Pero según él, la UFC no quería ofrecerle más de 15 millones de dólares, una cifra que consideraba insuficiente.
Las versiones encontradas
«Estaba listo, dispuesto y físicamente capaz de intervenir», escribió Jones en X. «Estaba dispuesto a aceptar sustancialmente menos de lo que pedí para Aspinall, pero no quisieron moverse ni un dólar por encima de los 15 millones. Sentía que nuestro combate valía más».
Por su parte, White respondió a estas declaraciones en la conferencia de prensa posterior al UFC de Londres del sábado. Y vamos, que no se anduvo con rodeos: mantiene que Jones nunca fue parte del plan para la cartelera de la Casa Blanca.
«¿Cuántas malditas veces tengo que decir esto?», afirmó White. «Él nunca iba a pelear en la cartelera de la Casa Blanca… No había forma en el infierno de que lo pusiera en esa cartelera, sin importar cuánto dinero fuera. Jon Jones nunca iba a pelear en la cartelera de la Casa Blanca».
Un año de incertidumbre
La verdad es que esta situación lleva arrastrándose un buen tiempo. Jones (28-1) mantuvo al peso pesado en vilo durante más de un año, mientras White seguía prometiendo a los aficionados que «Bones» se enfrentaría al campeón interino Aspinall. Sin embargo, Jones se retiró en junio de 2025 sin haber peleado contra Aspinall.
Lo interesante es que Jones volvió al grupo de pruebas de drogas solo semanas después, justo cuando se empezó a hablar de los planes para la cartelera de la Casa Blanca. Y ahí empezó su campaña para conseguir un puesto en el evento, incluso llegando a suplicarle a White.
Cuando finalmente se quedó fuera, White afirmó que nunca había estado en los planes. Pero el ex doble campeón de la UFC no se quedó callado: se desahogó en las redes sociales, insinuando largas negociaciones con la promoción sobre pelear en la Casa Blanca. Desde entonces, Jones ha pedido incluso su liberación de la UFC.
En fin, todo un lío que parece lejos de resolverse. ¿Quién tiene razón? Bueno, eso ya es harina de otro costal.



