Resistencia inquebrantable en UFC London
Pues la verdad es que el combate entre Luke Riley y Michael Aswell en UFC London fue todo un espectáculo de temple y determinación. Riley, que llegaba con un impresionante récord de 13-0, se enfrentaba a Aswell (11-4) en un combate de peso pluma que prometía emociones fuertes.
Y vaya si las hubo.
Un combate que puso a prueba los límites
Durante los quince minutos que duró la pelea, Riley demostró una clara superioridad en el juego de pie, conectando golpes más precisos y contundentes. Pero aquí está lo interesante: por mucho que Riley conectara, Aswell simplemente no se rendía. El tipo aguantó golpe tras golpe con una resistencia que dejó a más de uno con la boca abierta.
Al final, la victoria por decisión unánime fue para Riley, pero la verdadera historia del combate fue otra.
«Tiene una cabeza de piedra»
En la entrevista posterior al combate, Riley no pudo evitar reconocer la increíble fortaleza de su rival. «Voy a ser sincero», confesó el luchador. «Nunca lo habían noqueado antes, y ahora entiendo por qué. La gente decía que era duro, pero sí, realmente es duro».
Riley incluso admitió que quizás no puso toda la potencia que hubiera querido en sus golpes, pero añadió algo que dice mucho: «Los golpes que le daba, él los aguantaba. Tiene una cabeza sólida y era duro. Mis manos me duelen, y un poco los brazos también».
Vamos, que salió del octágono con las manos doloridas de tanto golpear lo que parecía ser un muro humano.
Lo que deja este combate
Con esta victoria, Riley mantiene su impecable récord invicto y suma su segunda victoria en la UFC. Por su parte, Aswell, que sigue sin conocer la derrota por KO o sumisión en toda su carrera, ahora tiene un récord de 1-2 en la organización.
Lo cierto es que a veces las estadísticas no cuentan toda la historia. Este combate nos dejó claro que en las MMA no todo es ganar o perder; a veces se trata simplemente de demostrar de qué estás hecho. Y Michael Aswell demostró que tiene un temple de acero.



