Alice Pereira: De la derrota a la victoria en UFC
Pues resulta que Alice Pereira decidió ir a terapia después de un tropiezo en su debut en la UFC. No es algo que escuches todos los días en el mundo de las artes marciales mixtas, ¿verdad?
La verdad es que su historia tiene bastante miga. Pereira, con un récord de 7-1, se enfrentó a Hailey Cowan en un combate de peso gallo durante el UFC Fight Night 272 en Las Vegas. Y bueno, la cosa salió redonda para ella: «Golden Girl» (como la apodan) dejó fuera de combate a Cowan con una rodilla voladora perfecta casi al final del segundo asalto.
Lo curioso es que esta chica de 20 años compara su primera victoria en el Octágono con sacar un sobresaliente en un examen del colegio. Vamos, que para ella fue un logro personal enorme.
El camino hacia el autodescubrimiento
Aquí viene la parte más interesante. Resulta que Pereira llegaba invicta a su debut en UFC contra Montserrat Rendon el año pasado. Pero las cosas no salieron como esperaba y sufrió su única derrota profesional por una decisión dividida muy ajustada.
Entonces, ¿qué hizo? Pues se puso las pilas y empezó terapia. Quería entender qué le faltaba, qué tenía que mejorar para empezar a ganar. Pero, atención, porque el giro de la historia es bueno: según avanzaban las sesiones, Pereira se dio cuenta de que en realidad no le faltaba nada. Ya tenía las habilidades, el poder, el nivel… solo necesitaba creer en sí misma.
Encontrando la confianza perdida
«Después de mi última pelea, empecé a ver a un terapeuta», contó Pereira en una entrevista post-combate. «Quería saber por qué no gané mi debut en UFC, qué me faltaba, qué tenía que hacer para mejorar y empezar a conseguir victorias».
La terapeuta le preguntó directamente: «¿Qué crees que te falta?» Y Pereira no supo qué responder. «Siempre me exigí mucho, siempre di lo mejor de mí», explicó.
Pero entonces vino la revelación: «A medida que avanzaba la terapia, descubrí que no me faltaba nada. Tenía el poder, tenía la confianza, tenía el nivel, solo necesitaba creer en mí misma. Así que creo que estoy aquí hoy con la victoria porque fui capaz de creer en mí y en mis habilidades».
Vamos, que a veces el mayor obstáculo no está en el rival del otro lado del octágono, sino dentro de nuestra propia cabeza. Pereira lo entendió y actuó en consecuencia, y mira cómo le ha ido.



