El reto emocional de Sergio Pettis sin Duke Roufus
Pues mira, el próximo evento PFL Chicago va a ser especial por un motivo que trasciende lo deportivo. Sergio Pettis se subirá al cuadrilátero por primera vez sin la presencia de su entrenador de toda la vida, Duke Roufus. Imagínate, desde los 14 años… toda una vida con el mismo guía en su esquina.
La verdad es que la historia de los hermanos Pettis con Roufus es de esas que marcan. Tanto Sergio como su hermano mayor, Anthony, se formaron bajo el ala del legendario entrenador en el gimnasio Roufusport de Milwaukee. La noticia de que Duke falleció mientras dormía en octubre de 2025, con solo 55 años por problemas cardíacos, les dejó completamente destrozados. No es para menos cuando alguien es más que un entrenador.
Un debutante imbatido como rival
En medio de este contexto emocional complejo, a Sergio le toca enfrentar a Mitchell McKee, un debutante que llega con un récord perfecto de 10-0. El combate está programado para el 11 de abril en el Wintrust Arena de Chicago, y Pettis ha sido bastante sincero sobre lo que significa para él.
«Desde que tengo 14 años», confesó en una entrevista, «nunca había peleado sin Duke en mi esquina. Los primeros días del campamento me afectaron, no voy a mentir». Pero aquí viene lo interesante: aunque la ausencia duele, Roufus dejó a sus pupilos en buenas manos.
El legado que perdura en la esquina
Resulta que Scott Cushman, el entrenador de striking, y Christopher Wright, el especialista en grappling, llevan años trabajando con Pettis. «Tengo una relación excelente con ellos», explica Sergio. «Cushman me entrena desde que era adolescente, y Wright ha estado conmigo todo este tiempo junto a Duke».
Y por si fuera poco, tendrá a su hermano Anthony en la esquina. «Creo que estos chicos me mantendrán en el estado mental adecuado», dice Pettis con cierto optimismo. «Me mantendrán motivado y con hambre».
Pero hay algo más, algo que tal vez sea el motor más poderoso: Sergio ahora es padre. «Los tiempos han cambiado, tengo un hijo en mi vida», reconoce. «No me malinterpreten, estoy triste por la pérdida de mi entrenador, pero tengo mucho que demostrarle a mi hijo, a mi coach y al mundo».
Esa mezcla de dolor, legado y nueva responsabilidad parece haberle dado una perspectiva diferente. «Creo que podré controlar mis emociones, salir ahí y hacer lo que tengo que hacer», concluye con determinación.
El momento de forma de ambos luchadores
Para ponerlo en contexto, Pettis (25-7) llega con buen pie tras una espectacular victoria por KO con un codo giratorio contra Magomed Magomedov, lo que le da una racha de dos triunfos consecutivos. Por su parte, McKee ha terminado seis de sus diez victorias profesionales, así que no será un rival fácil precisamente.
En fin, más allá de los récords y las estadísticas, este combate en Chicago será una prueba de carácter. Veremos cómo Sergio Pettis maneja esa esquina vacía que antes ocupaba Duke Roufus, y cómo transforma el dolor en motivación con su hijo recién nacido como inspiración.



