La situación incómoda de Ali Abdelaziz con Belal Muhammad y Kamaru Usman
Pues imagínate la posición en la que debe estar Ali Abdelaziz, el mánager que comparten Belal Muhammad y Kamaru Usman. Tener a dos de tus luchadores estrella en una dinámica tan tensa no es nada fácil, la verdad.
Muhammad tiene su próxima pelea contra el emergente contendiente Gabriel Bonfim en el UFC Fight Night 278, este 6 de junio en Las Vegas. Lo curioso es que, según cuenta Belal, su mánager le presentó inicialmente dos nombres: Bonfim y el propio Usman. Sin embargo, Muhammad tenía casi la certeza de que acabaría enfrentándose a Bonfim, porque sabía que Usman no aceptaría el combate contra él.
Una acusación directa y la comprensión de un dilema
De hecho, Belal tiene pensado decírselo a Abdelaziz en persona: cree que está protegiendo a Kamaru Usman. «Le diré directamente que Kamaru es un gallina y que Ali está intentando protegerlo», afirmó Muhammad en una entrevista.
Pero aquí viene el matiz interesante. A pesar de la acusación, Muhammad también muestra cierta comprensión hacia la difícil situación de su mánager. Reconoce que Usman ha sido uno de los luchadores más destacados que Abdelaziz ha representado a lo largo de los años, su «ganso de los huevos de oro», por así decirlo. Belal cree que Ali sabe que Usman «recibiría una paliza» si se enfrentara a él, de ahí la protección.
El ocaso de una carrera y la búsqueda de la pelea perfecta
Según la visión de Muhammad, «The Nigerian Nightmare» se encuentra en la fase final de su carrera, un momento en el que tiene que esperar el combate perfecto. Usman estaba presionando inicialmente por una oportunidad por el título welter contra Islam Makhachev (otro cliente de Abdelaziz), pero Belal no cree que vaya a conseguir ese título en 170 libras pronto.
Esta realidad, opina Muhammad, es la que está llevando al veterano de 38 años a tantear el terreno en la división de peso medio. Y tiene un nombre en mente: Dricus Du Plessis (DDP). Belal lo ve como un rival accesible para Usman, argumentando que «DDP no puede defender un derribo. Y no puede levantarse».
En resumen, Belal Muhammad pinta un panorama donde su mánager está atrapado entre la lealtad a un histórico como Usman y la realidad competitiva que él representa. Una situación de lo más peliaguda en el mundo del MMA.



