Marcirley Alves: De desconocido a campeón en cuatro meses
Pues mira, la historia de Marcirley Alves es de esas que demuestran que a veces el destino te pone en el lugar exacto en el momento preciso. En solo cuatro meses, este brasileño pasó de ser prácticamente un desconocido a convertirse en campeón mundial de la Professional Fighters League con un premio de $500,000 en el bolsillo.
La oportunidad inesperada
Todo comenzó cuando su oponente original en la pelea alterna de la PFL no dio el peso, y para colmo, el rival de Leandro Higo, Johnny Campbell, se lesionó y tuvo que salir de la cartelera pocos días antes del evento. Vamos, que fueron dos desgracias ajenas que le abrieron las puertas del torneo directamente.
«Fueron dos eventos desafortunados que me llevaron directo al torneo. Estaba en el lugar correcto en el momento adecuado y aproveché la oportunidad. No tenía una estrategia para pelear contra Higo, pero estaba muy entrenado», confesó Alves a Sherdog.com.
Superando obstáculos con lesiones
Lo increíble es que Marcirley no solo se defendió de las tomadas de su compatriota y logró avanzar a semifinales contra el inglés Jake Hadley, sino que lo hizo con lesiones graves en ambas rodillas. Durante la pelea con Higo se rompió los ligamentos de la rodilla izquierda, y 20 días antes de la final contra Justin Wetzel, ¡se rompió los ligamentos de la otra rodilla!
«Mi campamento de entrenamiento para la final fue en fisioterapia. Sabía que esta final sería la más dura de las tres peleas, pero gracias a Dios todo salió bien y gané por decisión unánime», explicó Alves, añadiendo que pronto se operará ambas rodillas y planea volver a la jaula recién en 2026.
Realizando sueños con las ganancias
Nacido en el campo amazónico, en un pueblito de 35,000 habitantes llamado Eldorado dos Carajás en Pará, Alves ahora vive en Bauru, São Paulo. Después de cumplir su primer sueño ganando el cinturón de la PFL, Marcirley realizó su segundo sueño apenas llegó a casa: compró una SUV Evoque 2016. El próximo paso será pagar el apartamento donde vive en Bauru, donde tiene su sede el Chute Boxe João Emilio, y operarse ambas rodillas.
A diferencia de la mayoría de los atletas que ganan el cinturón de la PFL, Alves no está pensando en el UFC por ahora. «Mi plan es defender mi título en super fights, pero si la PFL quiere que entre en el torneo de 2026, estaré disponible», concluyó.



