La controversia de Usman Nurmagomedov
Parece que la victoria de Usman Nurmagomedov sobre Paul Hughes por el título inaugural de peso ligero de la PFL ha generado más debate que celebración. El combate principal del PFL Champions Series 3 en Dubái terminó con una decisión unánime a favor de Nurmagomedov, pero las tarjetas de puntuación dejaron a muchos con la boca abierta.
Las tarjetas que sorprendieron a todos
La cosa es que, aunque el combate fue bastante competitivo, los jueces vieron algo muy diferente. Mientras Hadi Ali puntuó 49-46 y Darryl Ransom 48-47, ambos a favor de Nurmagomedov, fue Bryan Miner quien se llevó la peor parte con su controvertida tarjeta de 50-45. Vamos, que según él, Nurmagomedov ganó los cinco rounds claramente.
La reacción del mundo del MMA
Y claro, esto no pasó desapercibido. Luchadores y aficionados se lanzaron a criticar lo que muchos consideraron «tarjetas bizarras». TJ Laramie, ex luchador de UFC, fue directo al grano: «Estás fumando piedras si crees que Usman ganó ese combate», escribió, añadiendo que «pelear contra daguestaníes en Dubái es una estafa».
Pero no fue el único. Terrance McKinney calificó el 50-45 como «diabólico», mientras que Lerone Murphy, aunque creía que Nurmagomedov había ganado, reconocía que «50-45 es una locura», puntuando él mismo el combate 3-2.
La defensa del campeón
Sin embargo, Nurmagomedov tiene una visión bastante diferente de las cosas. El campeón daguestaní no solo no está de acuerdo con las críticas, sino que va más allá: cree que incluso se quedó corto. En declaraciones a Bloody Elbow, afirmó: «Hermano, yo creo que fue 50-44, en mi opinión. El primer round fue 10-8».
Así que ahí lo tenemos: mientras unos ven un robo, el campeón ve una victoria aún más clara de lo que puntuaron los jueces. La polémica, como suele pasar en estos casos, parece que va para largo.



