Umar Nurmagomedov y la polémica sobre su revancha
Parece que no todos están convencidos de que Umar Nurmagomedov merezca otra oportunidad contra Merab Dvalishvili. Joe Pyfer y Sean Brady han sido bastante claros al respecto después de ver la actuación de Nurmagomedov en el UFC 321 de Abu Dhabi.
Una victoria que dejó dudas
La verdad es que el combate contra Mario Bautista no fue precisamente un paseo. Aunque Nurmagomedov consiguió llevarse la victoria por decisión unánime, el camino no fue fácil. De hecho, en el segundo round llegó a caer a la lona, y para el final del tercer asalto ya se le veía visiblemente agotado.
Pyfer lo comentó sin tapujos en SteadyPicks: «No creo que Umar haya hecho un caso convincente de que es el único… vamos, que parecía bastante cansado al final del tercer round. Mario realmente le hizo trabajar. No sé si gana la revancha contra Merab».
Brady, por su parte, fue aún más directo: «No, no lo creo». Punto.
Antecedentes que pesan
La derrota que Nurmagomedov sufrió ante Dvalishvili a principios de este año fue bastante significativa. No solo fue su primera derrota profesional, sino que puso fin a una impresionante racha de 18 victorias consecutivas.
Mientras tanto, Dvalishvili sigue demostrando por qué le llaman «La Máquina». Después de esa victoria, ha defendido su título contra Sean O’Malley y Cory Sandhagen, y ahora se prepara para lo que sería su cuarta defensa este año contra Petr Yan en el UFC 323 del 6 de diciembre en Las Vegas.
Y mientras tanto, ¿qué pasa con los críticos?
Es curioso pensar que tanto Brady como Pyfer tienen sus propias batallas que atender. Brady, cuya única derrota profesional fue contra Belal Muhammad en 2022, viene de tres victorias importantes y se enfrentará al invicto Michael Morales en el UFC 322 del 15 de noviembre en el Madison Square Garden.
Pyfer, por su parte, ha terminado cinco de sus seis victorias en el UFC y viene de una victoria por sumisión sobre Abusupiyan Magomedov en el UFC 320. Parece que todos tienen bastante en qué pensar mientras el debate sobre la revancha sigue sobre la mesa.



