Paddy Pimblett y su Filosofía de Combate
Pues resulta que Paddy Pimblett tiene una postura bastante clara sobre algo que muchos luchadores debaten: prefiere quedarse inconsciente antes que rendirse a una estrangulación. Sí, como lo oyes. En una reciente declaración, el inglés dejó bien claro que jamás tocaría para salir de una llave de cuello, ya sea una guillotina o una estrangulación por detrás. Su razonamiento es simple: cuando te dejan sin aire, sueles recuperarte en cuestión de segundos, así que, ¿para qué rendirse?
El Límite: Cuando el Riesgo es Real
Ahora bien, no todo es terquedad en el mundo de Pimblett. El propio luchador admite que sí tocaría sin dudarlo ante llaves que ponen en peligro sus extremidades, como un armbar o un kimura. Y tiene sentido, ¿no? En esos casos, el riesgo de romperse un brazo o una pierna es muy real, y nadie quiere acabar su carrera por un hueso partido. Como él mismo dice, «si alguien me mete una llave de brazo y siento que va a romperse, ahí sí toco».
Un Debate con Historia
Este tema de rendirse o no ante una estrangulación no es nuevo. De hecho, se puso sobre la mesa de forma espectacular en la pelea entre Khabib Nurmagomedov y Conor McGregor en el UFC 229. Allí, McGregor tocó ante una llave por detrás en el cuarto asalto, y Khabib no dudó en criticarle después por no «irse a dormir» frente a sus seguidores irlandeses. Vamos, que la polémica está servida.
Pimblett en Acción: Coherencia Pura
Lo curioso es que Paddy no solo habla, sino que actúa en consecuencia. En su carrera, solo tiene una derrota por sumisión, y fue contra Cameron Else en 2013. ¿Y qué hizo? Exacto: se quedó dormido con una llave anaconda en lugar de tocar. Así que, al menos en esto, es un hombre de palabra.
Mirando al Futuro: Un Enfrentamiento Épico
Con un récord impecable en sus siete peleas en el UFC, Pimblett ahora tiene por delante un desafío de campeonato. Se enfrentará a Justin Gaethje por el título interino de peso ligero en el evento principal del UFC 324, el 24 de enero en Las Vegas. Será interesante ver si su filosofía de «tocar o dormirse» se pone a prueba en la jaula. ¿Alguien apuesta por un final por sumisión?



