Belal Muhammad cuestiona la oportunidad de Kamaru Usman
Pues resulta que Belal Muhammad no está muy convencido de que Kamaru Usman sea el contendiente más merecedor por el título welter. Y la verdad, tiene sus razones para pensarlo.
El panorama actual del peso welter
Si echamos un vistazo a lo que pasó en UFC 322, vimos cómo Islam Makhachev se coronó como nuevo campeón welter y, de paso, surgieron nuevos contendientes como Michael Morales y Carlos Prates. Lo curioso es que Makhachev, con un récord impresionante de 28-1, ya ha expresado interés en defender su título precisamente contra Usman, el ex campeón.
Belal, por su parte, cree que Michael Morales es quien realmente se ha ganado esa oportunidad. No es para menos: el chico está invicto con 19-0 y acaba de noquear a Sean Brady en ese mismo evento. «¿Qué más tiene que hacer?», se pregunta Muhammad.
Las dudas sobre Usman
Lo que a Belal le hace ruido es que Usman solo ha peleado una vez en los últimos tres años y tiene un récord de 1-3 en ese periodo. «¿Es Usman una pelea más fácil para Makhachev? Claro que sí», afirma sin rodeos. Además, señala algo interesante: ambos, Makhachev y Usman, comparten manager – Ali Abdelaziz – lo que según él explica por qué se está cocinando ese enfrentamiento.
«Obviamente el manager está plantando semillas en su cabeza», comenta Muhammad con cierto escepticismo.
El plan B de Muhammad
Pero Belal no se queda solo en las críticas. Tiene su propio plan: si Morales consigue la oportunidad por el título, a él le gustaría enfrentarse a Usman. «Creo que yo y Usman tenemos mucho sentido», afirma.
Por cierto, Morales ya ha revelado que su próximo rival probablemente será Jack Della Maddalena, quien precisamente perdió el título ante Makhachev en UFC 322.
Un detalle personal
Aquí hay un dato curioso: aunque Makhachev llevaba tiempo queriendo moverse al peso welter, nunca quiso pelear con Muhammad porque comparten cierta camaradería. Ironías del destino, Belal perdió su título ante Maddalena en UFC 315 el pasado mayo.
En fin, el mundo del MMA nunca deja de dar de qué hablar, ¿verdad?



