PFL África 2025: Un Evento Lleno de Emoción y Finales de Torneo
Bueno, pues la noche del sábado en Benin fue pura adrenalina. La PFL África 2025 Finals no defraudó ni un segundo, con once combates que nos dejaron con la boca abierta desde el primer hasta el último segundo. Si te lo perdiste, no te preocupes, que aquí te cuento todo lo que pasó, con ese toque humano que a veces falta en las crónicas más técnicas.
Un Comienzo con Sabor a Milagro (o Dos)
La velada arrancó en la categoría de peso paja con un duelo que ya de por sí prometía por los nombres: Shelda «Miracle» Chipito contra Miracle Andrew. Vamos, un combate milagroso desde el cartel. Chipito, que debutaba, demostró desde el primer asalto que venía con las ideas muy claras. Controló la distancia, conectó buenas combinaciones y, sobre todo, mostró un grappling sólido que fue clave. En el primer round ya la vimos buscando la espalda y amenazando con estrangulaciones, aunque Andrew, todo hay que decirlo, se defendió como una gata panza arriba.
Los rounds siguientes fueron más de lo mismo: Chipito imponiendo su juego, buscando la derribada y trabajando desde arriba. Andrew aguantó el chaparrón, sí, pero al final las tarjetas no dejaron lugar a dudas: victoria unánime para Chipito (30-27 en las tres tarjetas). Un debut redondo para ella y una lección de que en esto de las MMA, la experiencia en el cuadrilátero a veces se gana sobre la marcha.
Finales Relámpago y Dominio Absoluto
La noche siguió con ritmo trepidante. Mouhamed Ba necesitó apenas dos minutos para acabar con Desmond Awa Tamungang. Salió como un poseso, conectó un derechazo que dejó a Tamungang tocado y luego soltó una ráfaga de golpes que obligaron al árbitro a detener el combate. Un TKO por golpes en el primer asalto que dejó claro que Ba no vino a Benin a jugar.
Luego llegó el turno de los pesos pesados, y Abdoulaye Kane quiso seguir la tendencia rápida. Contra Jashell Ticha Awa, Kane fue un auténtico rodillo. Dominó el primer round con un 10-8 en dos de las tarjetas, mostrando una pegada devastadora y un control abrumador. En el segundo, siguió machacando hasta que el árbitro decidió que ya era suficiente. Otro TKO (golpes) para Kane, que se consolida como un hombre a seguir en la división.
Decisiones Unánimes y una Parada Médica Polémica
No todos los combates acabaron antes de tiempo. Styve Ngono Essono y Meledje Yedoh libraron una batalla a tres asaltos donde la envergadura de Essono (¡90.5 pulgadas!) fue un factor determinante. Controló la distancia, derribó a Yedoh una y otra vez, y le abrió varios cortes con sus codazos desde la posición dominante. Al final, victoria unánime para Essono, aunque Yedoh demostró tener un corazón enorme para aguantar tanto castigo.
En las mujeres, Juliet Ukah mantuvo su invicto de manera contundente. Maryam Gaber pareció sentirse abrumada desde el inicio, y Ukah no perdonó. Una combinación de golpes al cuerpo y luego a la cabeza acabó por doblegar a Gaber, con parada del árbitro en el primer round. TKO de pie para Ukah, que sigue su camino imparable.
Pero sin duda, uno de los momentos más comentados fue la final de peso pluma. Wasi Adeshina y Alain Majorique estaban librando un combate muy parejo, con Majorique ganando el primer round. En el segundo, Adeshina abrió un corte considerable sobre el ojo de Majorique con su jab. El doctor lo examinó y, a pesar de las protestas encendidas de Majorique (que aseguraba ver perfectamente), el árbitro decidió detener el combate. Victoria por parada médica para Adeshina, que se llevó el torneo de peso pluma entre lágrimas de alegría, mientras Majorique se desahogaba con gritos de frustración. Una forma amarga de decidir un título, la verdad.
Los Combates Estelares y las Finales de Torneo
La velada también tuvo espacio para las sorpresas. En los ligeros, Cornel Thompson dio una verdadera clínica de wrestling para frustrar al local Jean Do Santos y llevarse una victoria por decisión unánime. A veces el juego feo, el de pegar y agarrar, es el que gana combates.
Y luego llegaron las grandes finales de torneo, con 100,000 dólares en juego. En los pesos pesados, Abraham Bably lo resolvió en un abrir y cerrar de ojos. Nada más sonar la campana, se abalanzó sobre Justin Clarke y con una combinación de derechazo y varios zurdazos lo mandó a la lona. KO en apenas 21 segundos. Una forma explosiva de ganar un torneo y un buen cheque.
La final de los wélter fue una montaña rusa. Shido Boris Esperanca dominó claramente los dos primeros rounds con sus derribados y control en el suelo. Pero en el tercero, el ritmo frenético le pasó factura. Yabna N’Tchala aguantó, revirtió la presión y terminó el round fuerte. Tanto, que cuando sonó la campana, Esperanca estaba tan exhausto que no pudo levantarse del taburete. Una victoria por abandono entre rounds para N’Tchala, en un giro dramático e inesperado.
Un Final de Infarto para Coronar al Rey
Y para cerrar con broche de oro, la final de peso gallo. Nkosi Ndebele contra Boule Godogo. Ndebele dominó el primer round con patadas altas y un control absoluto en el suelo. En el segundo, a los 27 segundos, conectó una patada frontal al hígado que fue pura poesía del dolor. Godogo se dobló al instante, hizo un gesto con la mano como pidiendo tiempo y cayó a la lona. Victoria por TKO (sumisión a golpes) para Ndebele, que se coronó campeón del torneo con una de las patadas al cuerpo más limpias y devastadoras que se recuerdan.
En fin, una noche redonda para la PFL África. Vimos de todo: KOs relámpago, decisiones unánimes, una parada médica polémica, un abandono por fatiga y un final de infarto con patada al hígado incluida. El futuro del MMA en África pinta, como se vio en Benin, espectacular.



