Dana White en el centro de la demanda antimonopolio
Bueno, parece que Dana White tendrá que ponerse las pilas y prepararse para un momento bastante incómodo. El presidente de la UFC ha sido ordenado a testificar bajo juramento a principios del próximo año, concretamente los días 4 y 5 de febrero. Y no viene solo: Tracy Long, vicepresidenta de cumplimiento atlético y asuntos regulatorios de la UFC, también estará en el banquillo.
Lo curioso aquí es el contexto: este testimonio forma parte de una audiencia de spoliation (o «espoliación» en español), que básicamente se refiere a la destrucción o supresión de pruebas. El juez Richard Boulware quiere asegurarse de que no haya habido ningún juego sucio con la evidencia en la demanda antimonopolio que enfrenta la UFC.
El trasfondo legal que podría cambiar las reglas del juego
Pues resulta que todo esto gira en torno a una demanda bastante seria. Un grupo de luchadores, liderados por Misha Cirkunov, alega que la UFC ha estado utilizando cláusulas en los contratos que esencialmente atan a los peleadores y limitan sus opciones. Según la demanda, estos contratos retrasan injustamente que los luchadores puedan terminar sus acuerdos o renuncian ilegalmente a su derecho a participar en acciones colectivas contra la promoción.
Lo que me llama la atención es que esto no es el primer rodeo legal para la UFC. Recordemos que a principios de este año, la organización llegó a un acuerdo de $375 millones en el caso Le vs. Zuffa, donde se acusaba a la antigua empresa matriz de la UFC de intentar monopolizar el mercado de servicios de peleadores de élite de MMA. Ahora, con este nuevo caso, las apuestas podrían ser aún más altas.
Consecuencias potencialmente costosas para la UFC
Aquí es donde las cosas se ponen realmente interesantes. Además del testimonio de White, la UFC tendrá que proporcionar información bastante sensible: datos sobre salarios de luchadores, negociaciones contractuales e incluso registros de teléfonos celulares relevantes. Los demandantes han señalado que hay «lagunas en la producción» de esta información, lo que suena bastante sospechoso.
Si se demuestra que la UFC destruyó o manipuló pruebas importantes en este caso, las consecuencias podrían ser extremadamente costosas para la promoción con sede en Las Vegas. Algunos analistas incluso sugieren que esto podría abrir el camino para que el juez Boulware combine los casos antimonopolio actuales de la UFC, lo que aumentaría significativamente la presión sobre la organización.
Mientras tanto, hay otra demanda en curso liderada por el ex peleador de la UFC Kajan Johnson, que representa a los atletas bajo contrato desde 2017 en adelante. Así que, en resumen, la UFC parece estar enfrentando desafíos legales desde múltiples frentes, y el testimonio de Dana White podría ser una pieza crucial en este complicado rompecabezas legal.



