Kamaru Usman
Pues resulta que Kamaru Usman, aunque es muy amigo de Khabib Nurmagomedov e Islam Makhachev, ¡nunca ha entrenado con ellos! Sí, has leído bien. A pesar de esa cercanía que todos damos por sentada entre luchadores del mismo círculo, «The Nigerian Nightmare» reveló recientemente que nunca compartió el tatami con estos dos pesos pesados del MMA.
Una amistad fuera del gimnasio
Lo cierto es que Usman está promoviendo una pelea por el título wélter contra Makhachev, y muchos especulan que su mánager común, Ali Abdelaziz, está detrás de este posible combate. Gracias a Abdelaziz, Usman se ha hecho muy cercano tanto a Makhachev como a su mentor, Khabib. Pero aquí está la sorpresa: en una entrevista con The Schmo, Usman confesó: «Amo a Islam… en realidad no hemos podido entrenar juntos». Y añadió, con un toque de humor: «Es gracioso, [tampoco entrené con Khabib]. Simplemente soy muy cercano a esos chicos».
Competencia sin animosidad
Usman quiere dejar algo claro: «Quiero mostrarle al mundo que sigo siendo el mejor del mundo ahora mismo». Y reflexiona sobre la naturaleza de los deportes de combate: «Obviamente, estamos en un deporte de lucha donde la gente cree que tiene que haber animosidad. A veces, la competitividad parece animosidad». Vamos, que se puede ser buen amigo y querer derrotarte en la jaula.
El panorama wélter actual
Makhachev, por su parte, conquistó el título wélter de manera dominante ante Jack Della Maddalena en el UFC 322 el pasado noviembre. El panorama de la división está lleno de contendientes frescos como Michael Morales, Carlos Prates, Ian Garry y Shavkat Rakhmonov. Sin embargo, Makhachev ha expresado interés en defender su título precisamente contra Usman. ¿Su razonamiento? Cree que el ex campeón wélter todavía puede con la mayoría de los nuevos aspirantes.
El regreso de Usman
Mientras tanto, Usman (21-4) viene de una victoria por decisión unánime sobre Joaquín Buckley en junio de 2025. Esa pela marcó su regreso a la acción después de 20 meses fuera, y fue su primera victoria desde 2021. Así que el hombre viene con hambre y algo que demostrar.
En fin, todo esto pinta un escenario fascinante: una posible pelea de título entre dos amigos que, irónicamente, nunca han cruzado guantes ni siquiera en el entrenamiento. Habrá que ver si finalmente comparten el octágono.



