Cris Cyborg se despide del MMA
Cristiane «Cris Cyborg» Justino, una leyenda que ha conquistado títulos en prácticamente todas las grandes organizaciones de MMA, sabe que su tiempo como luchadora profesional está llegando a su fin. A sus 40 años, la brasileña ha decidido que 2026 será su último año dentro del octágono o el ring.
En una reciente aparición en el podcast «Mundo da Luta» de Combate, desde Río de Janeiro, Cyborg confirmó sus planes. Su idea es competir una vez más en MMA y una última vez en boxeo, antes de colgar los guantes para siempre.
El último deseo en el octágono
Para su combate de despedida en MMA, Cyborg ya tiene un nombre en mente: Dakota Ditcheva. La invicta prospect británica, actualmente en peso mosca, sería su oponente ideal para cerrar con broche de oro lo que ella llama su «gira del legado».
«Me gustaría que la última fuera con alguien que tuviera sentido», explicó Justino. «Por eso sugerí a Dakota, que está invicta, en un peso pactado. Yo estoy mucho más delgada ahora, pero veremos qué decide la PFL».
Recordemos que Cyborg es la actual campeona de peso pluma de la PFL, título que conquistó en 2024 ante Larissa Pacheco y defendió a finales de 2025 ante Sara Collins.
Una última pelea en el cuadrilátero
En cuanto al boxeo, la situación es diferente. Cyborg quiere una pelea más, pero deja la elección del rival en manos de los promotores. Desde su debut profesional en 2022, ha acumulado siete victorias en cuatro países, con sus últimos cinco triunfos llegando por parada técnica antes del cuarto round.
«Cuando no tengo una pelea de MMA programada, entreno boxeo», declaró. «Quiero competir por un cinturón… este año».
De la violencia a la sanación
Lo más conmovedor viene después. Una vez termine su carrera de «violencia y carnicería» -como ella misma la describe-, Cris Cyborg quiere dedicarse a curar en lugar de dañar.
«Amo a los animales y siempre he soñado con ser veterinaria. Eso será mi enfoque al 100% a partir de 2027», expresó con evidente ilusión.
Esto no es algo nuevo para la brasileña, que ya gestiona lo que cariñosamente llama su «mini zoológico». Recientemente añadió dos vacas llamadas Kayla y Ronda a su familia animal, que ya incluía a un perro llamado Chael, gatos llamados Laila, Holly y Sugar, un cerdo llamado Manny Porkiao y un loro con el nombre de José Aldo.
Parece que después de una vida dejándolo todo en la jaula, Cris Cyborg está lista para una nueva etapa, mucho más tranquila y dedicada a sus otras pasiones.



