Aljamain Sterling y su victoria sobre T.J. Dillashaw
Pues resulta que Aljamain Sterling no solo defendió su título gallo en 2022, sino que además disfrutó cada segundo de su pelea contra T.J. Dillashaw. En una entrevista reciente, el campeón confesó que aquel nocaut técnico fue, sin duda, el momento más dulce de su carrera.
La sombra del dopaje en la rivalidad
Lo curioso es que Sterling siempre tuvo sus dudas sobre Dillashaw. Durante años, los rumores sobre posibles trampas rondaban al ex campeón, y hasta su propio ex compañero, Cody Garbrandt, lo acusaba abiertamente. «Siempre escuché esos murmullos de que estaba haciendo trampa», admitió Sterling, «pero no podía decir nada hasta que lo pillaron».
Y vaya si lo pillaron. Después de aquella derrota relámpago contra Henry Cejudo en 2019, Dillashaw dio positivo en un control antidopaje previo al combate. La consecuencia fueron dos años de suspensión, un golpe durísimo para un luchador que hasta entonces era considerado entre los mejores de la historia del peso gallo.
«Es un mentiroso y un tramposo»
Ahora, con la verdad sobre la mesa, Sterling no se muerde la lengua. En sus propias palabras: «El mejor momento… probablemente golpear a T.J. Dillashaw. Sé que es un tramposo. Es un mentiroso y un tramposo».
Aunque reconoce el talento de Dillashaw -«me gusta T.J. en cuanto a habilidades, es divertido de ver, estudié mucho su juego»-, la decepción por el dopaje pesa más. Para Sterling, aquella victoria no fue solo otra defensa del título; fue una reivindicación personal.
El legado manchado de un gran luchador
La caída de Dillashaw fue de las más abruptas que recuerda la UFC. Con tres defensas del título en dos reinados diferentes, su regreso en 2021 contra Cory Sandhagen parecía el primer paso hacia la redención. Pero tras perder contra Sterling, colgó los guantes.
Hoy, aunque muchos aún lo consideran uno de los mejores gallos de la historia, su legado lleva la mancha indeleble del uso de sustancias prohibidas. Y para Sterling, poder hablar con libertad sobre todo esto es, quizás, una victoria adicional.



