Michael Page y su crítica a los salarios en la UFC
Bueno, si algo ha quedado claro últimamente en el mundo de las artes marciales mixtas, es que Michael Page no se muerde la lengua. El veterano de la UFC y Bellator ha expresado abiertamente su decepción con la forma en que la organización maneja el dinero, especialmente después de que Zuffa Boxing, compañía hermana de la UFC, firmara a Conor Benn por un solo combate con un sueldo reportado de ¡15 millones de dólares!
Pues imagínate: Page, con años de experiencia a cuestas, ve cómo un boxeador que, según él, «no está ni cerca de ser el mejor en su campo», recibe una cifra que pocos luchadores de la UFC ven en toda su carrera. Y eso, amigos, le ha sentado como un tiro.
Escepticismo desde el principio
Lo cierto es que Page ya tenía sus reservas. Cuando se anunció el mega-acuerdo de transmisión de la UFC con Paramount, muchos celebraron, pero él adoptó una postura de «esperar y ver». «La gente me preguntaba si estaba emocionado», recuerda en una entrevista con Yahoo! Sports, «y mi respuesta fue: ‘Bueno, ¿qué significa esto para los luchadores? Hasta que no entendamos cómo se va a traducir en beneficios para nosotros, no hay mucho de qué emocionarse’.»
Y vaya si tenía razón. Aunque la UFC aumentó las bonificaciones post-combate a 100,000 dólares y añadió incentivos de 25,000 dólares por finalizaciones, para Page esto es solo una gota en el océano comparado con los 7,700 millones de dólares del acuerdo. «Para mí, eso no es suficiente en comparación con la cantidad de dinero que acaban de ingresar para ellos mismos», afirma con un tono que mezcla frustración y resignación.
La valoración de los talentos externos
Lo que más le duele, admite, es ver «lo rápido que [Dana White] valora a la gente —o cuánto valora a personas ajenas al deporte que ayudaron a construir su reputación—». Esa discrepancia entre lo que se paga a una estrella externa como Benn y lo que reciben los luchadores que sudan la camiseta en el octágono es, en sus propias palabras, «simplemente decepcionante».
«Llevo mucho tiempo diciendo que merecemos más», insiste Page. «Odio escuchar historias de luchadores que llegan a la cima de su carrera en la UFC y aún así están en la ruina. Eso simplemente no debería existir»
Mirando hacia adelante entre la frustración
A sus 38 años, y con un récord de 3-1 en la UFC tras vencer a Jared Cannonier y Sharabutdin Magomedov, Page también ha expresado su frustración por la falta de opciones de combate para alguien en su posición. Su próximo rival, Sam Patterson en UFC Londres, le parece «un poco extraño», pero promete ir a hacer lo que mejor sabe: «dar un espectáculo increíble y, con suerte, progresar hacia un nombre más grande después de eso».
En fin, la lucha de Michael Page no es solo dentro del octágono, sino también por un reparto más justo en un deporte que, como él bien señala, a veces parece olvidar a quienes lo hacen posible.



