La revancha Tsarukyan vs Poullas que se desvanece
Pues parece que la tan esperada revancha entre Arman Tsarukyan y Georgio Poullas se ha caído del calendario. Y la verdad es que no debería sorprendernos demasiado, considerando todo lo que ha pasado entre estos dos luchadores.
Un combate que terminó en caos
La historia comenzó el fin de semana pasado en RAF 6, donde Tsarukyan y Poullas se enfrentaron en un combate de wrestling. Lo que prometía ser una pelea técnica se convirtió en algo bastante más complicado cuando Tsarukyan empezó a quejarse de que Poullas intentaba abofetearlo, hurgarle los ojos y agarrarle los dedos de forma repetida. Al final, el árbitro penalizó a Poullas y Tsarukyan se llevó la victoria por puntos.
Pero ahí no terminó la cosa. Después de que sonara la campana, Tsarukyan derribó a Poullas y le soltó un puñetazo, lo que desató una pelea masiva que involucró a varios miembros de ambos equipos. Vamos, que el ambiente se calentó bastante.
La revancha que casi fue
Después de todo este lío, se anunció que tendrían su revancha el 11 de marzo en Río de Janeiro, bajo las reglas de Hype FC. Pero, oh sorpresa, ahora parece que Poullas se retira de ese combate. Chad Bronstein, cofundador de RAF, dice que Poullas quiere que la revancha ocurra en su organización original.
«RAF06 creó uno de los momentos más grandes en deportes de combate este año,» declaró Bronstein en redes sociales. «Ahora todos quieren la revancha. Pero algunas cosas pertenecen al escenario donde comenzaron. Y ese escenario es RAF.»
Descontento y desconfianza
El problema es que Tsarukyan no está muy convencido de volver a RAF. De hecho, ha expresado claramente su descontento con el arbitraje de la organización. Según él, el árbitro debería haber descalificado a Poullas por las faltas repetidas. Y por si fuera poco, también cuestionó la decisión en la victoria de Evan Wick sobre Mahamedkhabib «Kadik» Kadzimahamedau.
Así que aquí estamos, con una revancha que todos quieren ver pero que nadie sabe dónde ni cuándo ocurrirá. Dos luchadores con cuentas pendientes, dos organizaciones con intereses diferentes, y un público que se queda con las ganas de ver cómo termina esta historia.



