La defensa de sumisión de Max Holloway
Pues resulta que Max Holloway tuvo una noche de altibajos en el UFC 326, pero terminó con un reconocimiento que pocos esperaban. Aunque perdió el combate por decisión unánime ante Charles Oliveira, su actuación en el suelo dejó a más de uno con la boca abierta.
«Blessed» puso en juego su título BMF y se enfrentó a un especialista como Oliveira, quien lo dominó en el suelo durante más de 20 minutos. Lo cierto es que parecía que la noche no podía ir peor para Holloway… hasta que llegó el momento inesperado.
Un reconocimiento inesperado
Resulta que, más tarde esa misma noche, Holloway recibió su cinturón negro de jiu-jitsu brasileño precisamente por esa defensa de sumisión que mostró ante «Do Bronx». Su entrenador de grappling, Pedro Sauer -antiguo alumno del legendario Rickson Gracie-, lo anunció en Instagram con orgullo: «Nuestro nuevo cinturón negro, después de demostrar una defensa increíble en el UFC 326».
Vamos, que aunque perdió el combate, ganó un reconocimiento que pocos luchadores consiguen en esas circunstancias. Es como si la vida te diera con una mano lo que te quitó con la otra.
Reacciones encontradas
El combate por el título BMF generó opiniones divididas entre fans y expertos. Mientras algunos alababan la victoria dominante de Oliveira, otros se preguntaban si realmente era una actuación digna del título de «Bad Mother F***er».
En fin, lo que está claro es que Holloway demostró un temple increíble. Aguantar más de 20 minutos en el suelo con Oliveira intentando someterte y salir con el cinturón negro de jiu-jitsu… eso sí que tiene mérito.



