Análisis de la defensa de lucha de Sean Strickland contra Khamzat Chimaev
Pues mira, el mundo de las MMA está que arde con la próxima pelea por el título de peso medio. Colby Covington, ese personaje que nunca se muerde la lengua, ha soltado su opinión sobre el combate entre Sean Strickland y Khamzat Chimaev. Y no pinta un panorama muy halagüeño para Strickland, la verdad.
La cosa es que Strickland se ganó esta oportunidad de una manera bastante sorprendente. El mes pasado, en UFC Houston, se enfrentó a Anthony Hernández siendo un subestimado total. Todos daban por hecho que Hernández, con su estilo agotador de lucha, iba a dominar el combate. Pero Strickland hizo algo que pocos esperaban: anuló completamente el juego de lucha de Hernández. Fue una actuación que dejó a más de uno con la boca abierta.
¿Una ilusión o una esperanza real?
Después de ver ese combate, mucha gente empezó a pensar: «Oye, si pudo con Hernández, ¿por qué no va a poder con Chimaev?» Se creó cierta expectativa de que Strickland podría repetir la hazaña y dar la sorpresa. Pero Covington, conocido como «Chaos», no compra esa idea ni un poco.
Para Colby, comparar a Hernández con Chimaev es como comparar el agua con el vino. Dice que son «niveles completamente diferentes» de luchadores, no solo en habilidad, sino en cómo abordan su estrategia dentro del octágono. Su predicción es bastante clara: Chimaev no se va a entretener en pie. Va a buscar el derribo desde el primer momento y, una vez abajo, o someterá a Strickland o lo dominará durante los cinco rounds completos.
«No le doy [a Strickland] ni una oportunidad», afirmó Covington en una entrevista con Submission Radio. «Khamzat no va a ser tonto y va a pelear de pie con Sean, convirtiéndolo en un combate de kickboxing. Va a ser puro grappling. Creo que va a poner a Strickland en posiciones muy malas y o lo someterá o simplemente lo controlará durante 25 minutos».
El trasfondo del gimnasio
Lo curioso es que esta pelea viene con un historial de roce personal. Strickland (30-7) y Chimaev (15-0) llevan un tiempo intercambiando pullas sobre unos supuestos sparrings en Xtreme Couture. Chimaev asegura haber sometido a Strickland, mientras que este último lo minimiza, diciendo que fue solo un ejercicio de grappling situacional.
Para añadir más leña al fuego, Covington menciona que un conocido miembro de los medios de las MMA, The Schmo, presenció cómo Strickland era dominado por Chimaev durante esos entrenamientos en Xtreme Couture. Esto, sin duda, alimenta aún más la narrativa de que el poder de lucha de «Borz» podría ser demasiado para que Strickland lo maneje.
En fin, el 9 de mayo en el Prudential Center de Newark veremos si la defensa de lucha de Strickland es tan sólida como pareció contra Hernández, o si Covington tenía razón y Chimaev está, efectivamente, en otro nivel.



