La rivalidad entre Santiago Ponzinibbio y Colby Covington
Pues resulta que Santiago Ponzinibbio nunca fue precisamente fan de Colby Covington. La verdad es que el argentino ha dejado claro en más de una ocasión que no disfrutaba de su compañía, y ahora ha decidido llevar las cosas un paso más allá llamándolo públicamente para un combate en la UFC.
Lo interesante aquí es que Ponzinibbio no se anda con rodeos. En una reciente entrevista con Hablemos MMA, «El Daga» criticó abiertamente a Covington por algo que muchos han notado: siempre pide peleas que sabe que no van a ocurrir. Y claro, tiene sus razones para pensar así, porque ambos compartieron tatami en el American Top Team de Florida.
Entrenamientos incómodos y declaraciones contundentes
«Una pelea que me gustaría sin duda es contra Colby Covington», confesó Ponzinibbio. Pero enseguida añadió: «Él siempre está pidiendo combates que sabe que no van a suceder. Tuvimos la oportunidad de entrenar juntos aquí, en American Top Team. Pero la verdad es que él sabe que podría no ser una pelea fácil para él. Y por eso no quiere aceptarla».
Lo que viene después es aún más revelador. Covington dejó ATT en 2020 tras varios conflictos con compañeros, y Ponzinibbio no duda en describir cómo era trabajar con él: «Nunca me cayó bien», admitió sin tapujos. «Cuando entrenaba conmigo, se pasaba el tiempo diciendo tonterías… No se llevaba bien con mucha gente. Era una persona muy competitiva. No era un compañero de equipo. Un tipo egoísta, todo era para él… Tuvo problemas con varios entrenadores».
Contexto actual de ambos luchadores
Mientras Ponzinibbio (30-9) viene de perder tres de sus últimos cuatro combates, incluida una derrota ante Daniel Rodríguez el año pasado, Covington (17-5) lleva sin competir en la UFC desde que perdió ante Joaquín Buckley en diciembre de 2024. Aunque eso sí, «Caos» se mantiene activo en el mundo de la lucha libre con Real American Freestyle.
En fin, lo cierto es que esta posible pelea tiene todos los ingredientes para ser interesante: historia personal, diferencias de estilo y, sobre todo, esa tensión palpable que solo añade combustible al fuego. Veremos si Covington decide aceptar el desafío o, como sugiere Ponzinibbio, prefiere evitar lo que podría ser un combate complicado para él.



