Dominick Reyes y la polémica victoria sobre Johnny Walker
Pues la verdad es que el combate entre Dominick Reyes y Johnny Walker en UFC 327 fue… bueno, digamos que no estuvo a la altura de lo que todos esperábamos. ¿Recuerdas cuando parecía que iba a ser un espectáculo lleno de acción? Bueno, la realidad fue bastante diferente.
El sábado por la noche en el Kaseya Center de Miami, los aficionados terminaron abucheando a ambos luchadores durante los tres asaltos. Y es que, sinceramente, no hubo mucha ofensiva significativa en esos quince minutos. Al final, Reyes se llevó la victoria por decisión dividida, pero vamos, fue un triunfo que dejó a muchos con mal sabor de boca.
La defensa de Reyes: Priorizar el cheque sobre el espectáculo
Lo curioso es que Reyes venía de tres victorias por KO o TKO, así que todos esperábamos ver al «Devastador» de siempre. Pero en la rueda de prensa posterior al combate, el californiano de 36 años tuvo una explicación bastante reveladora.
«Es superpeligroso, así que si me vuelvo loco, me voy a encontrar con algo», comentó Reyes. Y añadió algo que da mucho que pensar: «Tengo un hijo. Necesito volver a casa con dos cheques más que nada. Conseguir dos cheques significa más que entretener».
Vamos, que el mensaje estaba claro: el dinero por encima del entretenimiento. Y aunque suene pragmático, la verdad es que entendemos su postura, especialmente considerando que sufrió una conmoción cerebral hace menos de seis meses.
El resurgir de «El Devastador»
Lo cierto es que, más allá de este combate particular, Reyes está viviendo un buen momento en su carrera. Después de perder cuatro peleas seguidas entre 2020 y 2022, ha ganado cuatro de sus últimos cinco combates en el octágono.
Además de Walker, el californiano ha derrotado a luchadores como Nikita Krylov, Anthony Smith y Dustin Jacoby durante este periodo. Claro que también sufrió esa dura derrota por KO en primera ronda contra Carlos Ulberg el pasado septiembre, pero en fin, así es este deporte.
Al final, lo que queda claro es que Reyes está tomando decisiones inteligentes para su carrera y su familia, aunque eso signifique sacrificar un poco del espectáculo que los aficionados esperan ver. ¿Es la estrategia correcta? Bueno, eso ya depende de cómo lo vea cada uno.



