La épica pelea de Curtis Blaydes contra Josh Hokit
Pues mira, lo que pasó este sábado en el Kaseya Center de Miami fue algo que no se ve todos los días. Curtis Blaydes dejó absolutamente todo en el octágono contra Josh Hokit en el UFC 327, pero al final, por muy poco, no le alcanzó.
El veterano de 35 años, con toda la experiencia que lleva a cuestas, cayó por decisión unánime ante Hokit en lo que ya muchos están llamando un «Fight of the Year» en potencia. La cosa empezó complicadísima para Blaydes, que casi se va de la pelea en los primeros compases por culpa de su joven y ambicioso rival. Pero, oye, ahí se vio la casta del tipo: se repuso de milagro y cerró el primer round con una fuerza tremenda.
Un combate que pasará a la historia
El problema es que, a partir de ahí, Hokit fue tomando las riendas poco a poco. Los siguientes diez minutos fueron suyos, y así se llevó la victoria en una auténtica guerra que nadie que la viera va a olvidar pronto. Después del combate, Blaydes no tuvo más que palabras de respeto para su oponente. En sus redes sociales, con un mensaje corto pero que lo decía todo, escribió: «Emptied the clip, threw the gun. That SOB is tougher to kill than he looks.» Vamos, que vació el cargador, tiró la pistola, y el muy cabrón era más duro de lo que parecía.
Y es que los números de este combate son, sencillamente, de locos. Cuando todo terminó, Blaydes (177 golpes significativos) y Hokit (174) habían sumado 351 golpes significativos conectados. Esto no es cualquier cosa: es el récord absoluto para una pelea a tres asaltos en la categoría de peso pesado de la UFC. Además, entre los dos intentaron nada menos que 595 golpes, otra marca histórica. La pelea le pasó factura a Blaydes, que terminó hospitalizado con un pómulo fracturado y la nariz rota.
«¿Salvamos el chat de los pesos pesados?», añadió el luchador entre los comentarios, con un punto de humor a pesar de la derrota. Con este resultado, el récord de Blaydes en la UFC, donde lleva desde 2016, queda en 14 victorias, 6 derrotas y un no contest.



